Ser ciclista, una cuestión de vida o muerte

Ésta sí que es una cuestión, literalmente, de vida o muerte. La semana pasada nos sobresaltaba la noticia del atropello, en una carretera gallega, por parte de un conductor de 87 años, de un grupo de una veintena de ciclistas. El crudo resultado: 1 muerto, 7 heridos en estado crítico y varios contusionados. En un momento, una vida sesgada  y varias que recordarán ese instante y sufrirán sus secuelas durante toda su vida. Y todo, en una bonita mañana de sábado, en una carretera ancha del municipio pontevedrés de A Guarda, con unos amigos disfrutando de su pasión por la bicicleta… Y todo, en un maldito instante.

No sólo por este lamentable suceso, sino por los miles de ciclistas que pueblan nuestras carreteras todos los días, merece la pena recordar los mal llamados ‘consejos’ que los conductores de vehículos deben seguir cuando se encuentran con ciclistas en una carretera. No son consejos, son obligaciones en defensa de las vidas de los más débiles del firme, de los ciclistas (http://www.race.es/seguridadvial).

En este sentido, las principales consideraciones que deben cumplirse por parte de los conductores pueden resumirse en:

  • Al adelantar a un ciclista o un grupo se debe reducir la velocidad y dejar una separación lateral mínima de 1,5 metros. Además, hay que recordar que el efecto generado por la velocidad del vehículo y el rebufo pueden provocar dificultades en la conducción de los ciclistas.
  • Al adelantar a otro vehículo hay que asegurarse siempre de que no vienen ciclistas de frente ya que el peligro de colisión aumenta de forma considerable.
  • Hay que recordar que la circulación de ciclistas en paralelo es legal, por lo que antes de adelantar conviene tomar todas las medidas preventivas y guardar la separación lateral mínima.
  • Siempre hay que estar atento a maniobras repentinas que puedan llevar a cabo los ciclistas por imprevistos en la calzada, movimientos inesperados de algún compañero u otras circunstancias.
  • Conviene tener en cuenta que los ciclistas tienen prioridad respecto a los vehículos a motor en cualquier circunstancia, como giros a derecha o izquierda, cruces, rotondas…

Lo que la ley señala en cuanto a los adelantamientos -concretamente el artículo 85 del Reglamento– es que «se deberá realizar la maniobra ocupando parte o la totalidad del carril contiguo de la calzada siempre y cuando existan las condiciones precisas para realizar el adelantamiento en las condiciones previstas en este Reglamento; en todo caso, la separación lateral no será inferior a 1.50 metros. Queda expresamente prohibido adelantar poniendo en peligro o entorpeciendo a ciclistas que circulen en sentido contrario».

La infracción a esta norma supone una sanción de 200€ y 4 puntos. Pero, en ocasiones, la infracción de esta norma supone sangre, dolor y lágrimas, muchas lágrimas.

(fotografía: www.antena3.com)

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