Vivimos un auténtico boom del deporte en general y de algunas especialidades en particular. Ello, sin lugar a dudas, contribuye al desarrollo de estas especialidades y, a la vez, del declive de otras, incapaces de mantener una mínima masa crítica para terminar siendo -casi en la práctica- engullidas por ‘peces más grandes’. Uno de los deportes que goza de una efervescencia extraordinaria es el ciclismo, con la carretera como principal y casi única referencia en décadas pasadas pero con diversas vertientes y disciplinas en la actualidad. El pasado fin de semana, sin ir más lejos, coincidían en el tiempo y en el espacio -Euskadi- varios eventos que demuestran la pujanza y futuro de la industria de la bicicleta y en los que Autobuses Alegría -y sus líneas de producto SPORTBUS y WCPREMIUM– estuvo presente. Uno de ellos fue la Luchon-Baiona, prueba ciclista no competitiva que se desarrolló durante todo el fin de semana entre ambas localidades. Nuestros autobuses con remolque para el traslado de bicicletas prestaron servicio a un buen número de ciclistas que disfrutaron, según palabras de algunos de los participantes, de «un extraordinario ambiente, ya que la falta de competitividad de la prueba provoca que la gente vaya a su ritmo, en grupo, entre risas».
Más al sur, en Bizkaia, el sábado se desarrolló la puesta de largo de otra prueba con muchos atractivos, como fue la Gran Fondo BIBE Transbizkaia. Heredera de la mítica Loroño, los ciclistas debieron hacer frente desde la salida de Durango a 180 kilómetros de recorrido que transcurrieron casi en su integridad por territorio vizcaíno, aunque 20 de ellos se recorrieron por Gipuzkoa (desde el alto de Kanpazar, pasando por Bergara y Soraluze hasta Ixua en Eibar). Los participantes encararon ocho puertos puntuables, como fueron Kanpazar (2ª categoría), Ixua (1ª categoría), Milloi y Astorkigane (3ª categoría), Sollube (1ª categoría), Gerekiz (3ª categoría), Montecalvo (2ª categoría) y Urkiola (1ª categoría), donde estaba situada la meta.
También Durango acogió el sábado el Bizikletaren Eguna, organizado por la Sociedad Ciclista Duranguesa, además de la Feria BIBE, evento del mundo de la bicicleta que durante tres intensos días congregó a un centenar de marcas relacionadas con las dos ruedas y a miles de visitantes.
En definitiva, un boom del ciclismo en sus múltiples vertientes, boom que ante todo debería redundar en beneficio de las escuelas y clubes ciclistas, auténticos referentes de este deporte.
