El domingo, 18 de septiembre, llega al calendario una de las citas obligadas para miles de alaveses, festividad derivada de una de las fuentes de economía y riqueza para una comarca entera de nuestro Territorio. Se trata de la Fiesta de la Vendimia de Rioja Alavesa, que este año cumple en Samaniego su 23ª edición. Autobuses Alegría colabora con este evento al facilitar el desplazamiento de ida y vuelta cómodo y seguro a cientos de ciudadanos que quieren disfrutar de la jornada en su integridad. Y es que la concienciación de la sociedad en general de que el binomio alcohol-carretera es inviable, que sólo produce riesgo y dolor, que debe ser desterrado de forma definitiva de nuestros usos y constumbres, cala de forma progresiva entre la gran mayoría de nosotr@s.
Pero la sociedad no puede limitarse a ser mero testigo de hechos aislados que aún se llevan a cabo en determinados contextos. El objetivo de tod@s debe situarse en evitar que quien haya bebido se ponga al volante de un vehículo. Tan sólo el hecho de que una persona en malas condiciones se ponga a los mandos de una máquina con ruedas puede provocar una tragedia, destrozar una familia, nuestra familia, tú familia… Por eso, si cualquier ciudadano ve a alguien que no debe conducir un vehículo y quiere hacerlo, tiene que actuar.
Para concienciar aún más a la ciudadanía, aportamos 10 consejos publicados por la aseguradora Mapfre que pueden ayudarnos para que días como el domingo la fiesta sea sólo fiesta:
1.- La influencia en los reflejos se aprecia desde el primer sorbo de alcohol que tomamos, aunque en función de la persona y de la graduación de la bebida, afectará en mayor o menor medida.
2.- Si vamos a conducir posteriormente, independientemente de la hora que sea, el alcohol, aunque se tome en cantidades mínimas, afecta al sistema nervioso, reduce la atención en la carretera e incrementa el tiempo de reacción ante un imprevisto.
3.- En personas que se muestran sensibles a la toma de alcohol, es preferible no tomar nada. Y cuando se trata de bebedores que están más acostumbrados, el efecto que causa en su organismo es un aumento de la confianza, algo que supone un peligro también para la conducción
4.- Según datos de la Dirección General de Tráfico, el alcohol multiplica considerablemente las posibilidades de sufrir un accidente de tráfico. Cuando se superan los 0,3 g/l en sangre, el riesgo se duplica. Si se oscila entre 0,5 y 0,8 g/l en sangre (ya superaría el límite de alcoholemia), se multiplica por cinco. Y en el caso de llegar a 2,5 – 3 g/l en sangre, las probabilidades de sufrir un accidente se incrementan hasta en un 40%.
5.- Los efectos del alcohol en los conductores son bastante contundentes: afectan al rendimiento psicomotor, distorsionan la percepción de las distancias y aumentan el tiempo de reacción, junto con un incremento de la agresividad y la toma de decisiones imprudentes.
6.- Los expertos que han analizado en detalle estos síntomas sobre el comportamiento de los conductores cuando se ha tomado algo de alcohol, se muestran tajantes a favor de prohibir totalmente la ingesta de bebidas alcohólicas antes de conducir.
7.-Es recomendable buscar alternativas a coger el coche después de haber bebido, como por ejemplo utilizar el transporte público o alternarse con otros conductores de tal forma que siempre haya una persona que no beba nada de alcohol durante un día en concreto.
8.- En algunos países se aplican tasas de alcohol en sangre similares a las actualmente vigentes en España. Sin embargo, en otros lugares como Hungría, República Checa, Rumanía o Eslovaquia, está prohibido el consumo de alcohol si se va a conducir.
9.- La educación es la solución más efectiva. Para que un joven no beba antes de conducir, lo más recomendable es enseñarle con el ejemplo, al igual que sucede con otros aspectos de la seguridad vial.
10.- Cuatro de cada diez conductores que murieron en 2014 en accidentes de tráfico presentaron resultados positivos en sangre a drogas y/o alcohol y/o psicofármacos.
Fotografía: RUTA DEL VINO www.fotoquintas.com
