Consejos para correr un maratón

Hace tan sólo cuatro días se desarrollaba uno de los mayores espectáculos deportivos de este país, como es la Behobia-San Sebastián. Todo un lujo organizado con mucho mimo por el Club Deportivo Fortuna, con un ambiente excepcional y una participación extraordinaria. Ahora, para much@s, el objetivo está a diez días vista, con la celebración también en la capital guipuzcoana del Maratón de Donostia. Antes de esa cita, resulta absolutamente necesario seguir unas pautas correctas de entrenamiento y preparación que posibiliten cumplir con las expectativas personales y no sufrir ningún percance, una circunstancia posible al tratarse de una prueba de más de 42 kilómetros.

Para ayudar en ese fin, vamos a echar mano de las enseñanzas y sabiduría de un amigo, Rodrigo Gavela, quien en su web de runners enumeró una serie de consejos para que el propio maratón no suponga una dificultad añadida a la que ya conlleva. En opinión de Rodrigo, y a la hora de encarar la carrera, la prudencia debe convertirse en una constante. El atleta debe arrancar a un ritmo algo más lento de la velocidad media prevista, llegando a ese ritmo inicialmente contemplado a partir del kilómetro 10. A partir de los últimos 10 kilómetros será el momento de aumentar el citado ritmo. Se deben evitar, en la medida de lo posible, los cambios de ritmo, incluso en los casos en los que una mala o incómoda salida te pueda relegar a posiciones más retrasadas de lo esperado. Todo ese esfuerzo de más se puede pagar con creces en la parte final de la carrera, teniendo en cuenta que el verdadero maratón comienza en el kilómetro 30.

Como ejemplo indicativo, Rodrigo Gavela señala que si se pretende competir a una media de 4’30» el kilómetro, lo recomendable es hacerlo a 4’35»-4’40» entre los kilómetros 10 y 30, para hacerlo algo más rápido de lo contemplado los últimos 12.000 metros.

Desarrollar una buena estrategia resulta también determinante para conseguir el objetivo planteado. Ser frío y calculador permitirán al atleta llegar con fuerzas suficientes al tramo decisivo de la prueba. Calentarse la cabeza sólo puede llevar al desasosiego y a pasar más dificultades de las que la propia carrera te va a plantear.

La hidratación supone también un elemento trascendente para poder completar la carrera con garantías. Como regla general, en los tres días previos a la prueba conviene beber de 2 a 3 litros de agua, sales, zumos y cerveza. La mañana de la carrera hay que ingerir 1 litro de agua. Y ya durante el maratón resulta importante beber en cada avituallamiento, aunque solamente 2 o 3 sorbos de cada botella, ampliando en 1 o 2 más si la temperatura es elevada. En este caso, una buena medida adicional reside en utilizar las esponjas para enfriarse la nuca, en primer lugar, y a continuación las axilas.

El resto depende de la preparación previa y del pie con que se levante cada uno la mañana de la prueba. Y siempre pensando en sufrir y disfrutar de la carrera a partes iguales.

Fotografía: impulsonegocios.com

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmail