La práctica deportiva está indicada para cualquier persona y edad. Conforme nos vamos haciendo mayores, el cuerpo comienza a resentirse y dolencias que nunca habías sufrido pueden empezar a pasar factura. Pero ello nunca debe ser óbice para que el deporte esté muy presente en la vida de las llamadas personas mayores. Cada un@ a su edad, cada un@ a su nivel… tod@s podemos disfrutar y vivir el deporte en la medida de nuestras posibilidades.
De la mano de nuestros amigos de http://www.sportlife.es, te proponemos un listado de 15 consejos para generar que el deporte siga siendo algo positivo que contribuya a mejorar tu estado físico y calidad de vida.
- Adapta tus objetivos: no pretendas correr, por ejemplo, una media maratón en los mismos registros con 45 años que con 65.
- Sé estricto con el sueño: si ya eres o te sientes mayor, duerme entre 7-8 y 10 horas. Dale un merecido descanso a tu cuerpo.
- Controla tus posturas: repartir mal las cargas del cuerpo puede suponer la generación de una dolencia.
- Controla tu peso: un exceso de peso provoca, entre otros síntomas, el aumento del riesgo de lesión, mayor desgaste articular y problemas para la higiene postural.
- No pares nunca del todo: combina periodos de entrenamientos más fuertes con más suaves, pero trata de no parar de forma radical.
- Escucha a tu cuerpo: como conoces tu cuerpo, debes anticiparte a los problemas y a las dolencias.
- Cuida tu alimentación: hacer 5 comidas diarias con una adecuada proporción de hidratos de carbono, proteínas y grasas (45%, 35%, 20%) resulta vital para la práctica deportiva.
- Bebe suficientemente: siempre, pero más en edades avanzadas para evitar la deshidratación.
- Cuida tu corazón y utiliza un pulsómetro: llevar un correcto control cardíaco es vital, por ti y por tus familiares.
- Cuida tus músculos, huesos y piel: la pérdida de masa muscular y de densidad ósea, así como posibles melanomas están a la orden del día.
- Estira: hay que estirar todos los días, aunque no entrenes. Ayuda a relajar el sistema muscular, liberarle de tensión, favorecer una relajación más global y tranquilizar nuestro sistema nervioso.
- Evita el asfalto: siempre será mucho mejor correr en césped, en un parque o en el monte.
- La intensidad es más importante que el volumen: de cara a los entrenamientos, apuesta por la intensidad. Y si puedes combinarlos con el volumen, mejor que mejor.
- Controla tus zancadas: con los años, la zancada puede verse reducida hasta en un 40%. Para tratar de minimizar este hecho, trabaja la fuerza.
- Cuida tu velocidad: A partir de los 25 años perdemos en torno al 1% de nuestras fibras musculares rápidas. Por ello, trabaja la intensidad y la fuerza.
Como resumen, practica deporte en función de tus posibilidades. Hazlo, porque tu cuerpo y tu mente resultarán beneficiados. Siempre, deporte.
