Accidentes: ¿de quién es la culpa?

La principal premisa que siempre debe cumplirse a la hora de ponerse al volante es la precaución. Precaución en nuestra propia conducción, precaución ante la conducción de los demás, precaución frente a los posibles imprevistos que podamos encontrarnos, precaución ante las adversas condiciones meteorológicas, precaución frente al estado de la carretera… Precaución, siempre precaución, y conducción con los cinco sentidos aplicados en cada momento. Un simple instante de descuido puede provocar un accidente de consecuencias imprevisibles.

Pese a todas nuestras precauciones nadie está libre de sufrir un percance, en la mayoría de las ocasiones de carácter leve y con la única consecuencia de tener que hacer una visita al garaje. Con la ayuda de los especialistas del motor en El País, a continuación detallamos los percances más habituales que se producen y el responsable del mismo. Ello nos permitirá actuar con mayor rapidez en el caso de que tengamos que recurrir al parte amistoso de accidente.

  • Alcance por detrás: es uno de los percances más habituales, principalmente en ciudad. Un vehículo frena y el que va detrás lo golpea en la parte trasera.
  1. ¿Quién es el culpable? Quien tiene los daños en su parte delantera.
  2. ¿Siempre? Sí. Por muy bruscamente que frene el vehículo que circula por delante, el que va detrás está obligado a mantener una velocidad y una distancia adecuadas que le permitan reaccionar a tiempo y no chocar.
  • Marcha atrás: un accidente habitualmente de ciudad, que se produce cuando un vehículo da marcha atrás para estacionar, para dejar libre un paso de peatones, para abandonar la plaza de un párking…
  1. ¿Quién es el culpable? El vehículo que da marcha atrás.
  2. ¿Siempre? Sí, excepto casos de lanzamiento.
  • Invasión de carril: sucede cuando dos vehículos están circulando en paralelo y se golpean porque uno de ellos abandona su carril.
  1. ¿Quién es el culpable? El vehículo que se sale de su carril e invade por el que circula el otro vehículo.
  2. ¿Siempre? Sí.
  • Preferencia de la derecha en un cruce: el vehículo que aparece por la derecha en un cruce tendrá inicialmente la preferencia, salvo que haya alguna señal que le afecte, en cuyo caso la preferencia la tendrá el contrario.
  1. ¿Quién es el culpable? El vehículo que sale por la izquierda.
  2. ¿Siempre? Salvo que el vehículo que salga por la derecha tenga un ceda el paso, un stop o un semáforo en rojo, en cuyo caso el vehículo que salga por la izquierda en un cruce tendrá la preferencia.
  • Preferencia de las señales: siempre tenemos que respetar la señal, tanto si se trata de un ceda el paso, un stop, un semáforo en rojo o cualquier otra señal. Si tenemos un accidente y no hemos respetado la señal que había en nuestro carril, la culpa será nuestra.
  1. ¿Quién es el culpable? El vehículo que no respeta la señal.
  2. ¿Siempre? Sí.
  • Circulación en una glorieta: la conducción en rotondas siempre genera dudas y polémicas. La teoría para circular en ellas parece clara, pero aplicarla a la práctica no siempre resulta sencillo. Por eso es habitual que se produzcan accidentes de coche. Si se trata de un alcance, rige lo dicho más arriba; si se produce un golpe por invasión de carril, la cosa cambia.
  1. ¿Quién es el culpable? El vehículo que invade el carril del otro. Si no se sabe quién ha sido, el vehículo que circula por el carril más interior de los dos, pues se da por sentado que intentaba abandonar la rotonda.
  2. ¿Siempre? Sí, siempre se aplican esas dos reglas, de las que se aprovechan las mafias organizadas para llevar a cabo el conocido timo de la rotonda.
  • Vehículo estacionado: un vehículo estacionado, aun en el caso de que esté donde no debe, nunca tiene la culpa de un accidente de coche. Si le das a un vehículo aparcado por no tener espacio, no sólo no podrás reclamarle sino que serás culpable.
  1. ¿Quién es el culpable? El vehículo que realiza la maniobra que da lugar al accidente.
  2. ¿Siempre? Sí. El vehículo aparcado nunca tiene la culpa; como mucho podrán ponerle una multa si está cometiendo una infracción.
  • Giro: es otro de los accidentes típicos en las ciudades y se produce cuando dos vehículos circulan en paralelo y uno de ellos gira para cambiar de dirección.
  1. ¿Quién es el culpable? El vehículo que gira.
  2. ¿Siempre? Sí.

Estos percances no suelen tener, de forma habitual, consecuencias excesivamente graves para los involucrados. Pese a ello, precaución, precaución y más precaución.

 

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