La vuelta a una rutina no rutinaria

Para muchas personas estos días van a resultar bastante duros. Dejar atrás las merecidas vacaciones y volver a la rutina, al trabajo (los más afortunados), al desempleo (los que peor lo tienen) puede suponer una dura cuesta arriba en muchos sentidos. Con el fin de ayudar en cierto modo a que este proceso no resulte tan doloroso, te ofrecemos cinco consejos de la mano de tuteticontigo. Espero que resulten de tu utilidad.

1) Paso a paso. Brindarte un breve periodo de adaptación hará que esta etapa sea más llevadera

El mejor aliado para recibir la normalidad sin dramas es la planificación y organización. Unos días antes de la incorporación al trabajo y al colegio es recomendable empezar a retomar los horarios de forma escalonada para que el cambio no sea drástico. Toda la familia tiene que ser partícipe para que las responsabilidades familiares se repartan entre todos los miembros.

Por ejemplo:

  • Organiza tu casa.
  • Planifica la agenda de forma progresiva de menos a más.
  • Jerarquiza las actividades por orden de prioridad.

2) Cambio nutricional para cuidar tu cuerpo

Con hábitos saludables nos vamos a sentir mejor y esto ayudará a que la vuelta a la normalidad sea más tolerable.

Por ejemplo:

  • Hacer ejercicio treinta minutos diarios, como salir a dar un paseo o visitar algún parque cuando finaliza la jornada laboral.
  • Evitar las dietas de choque si hemos aumentado de peso porque tienen resultados inmediatos, pero con un ‘efecto rebote’ posterior.
  • Planear una dieta equilibrada baja en grasas y azúcares y rica en frutas, verduras, pescado o legumbres y  utilizar técnicas culinarias saludables como la plancha, el vapor, o el horno.

3) Cambio mental para mimar tu mente

Visualízate en tu día a día con optimismo y alegría y enfócate en los aspectos positivos del regreso.

Por ejemplo

  • El descanso de media mañana y ese café único con los compañeros/as del trabajo.
  • Los momentos familiares.
  • El bienestar que reporta las aficiones.
  • Dedicarte unos minutos exclusivos para vivenciar relajación y armonía.

4) Planifica las actividades de ocio que vas a realizar durante este nuevo periodo laboral

Recuerda que el año tiene 365 días. Es importante que tengas claro que volver a la rutina no implica abandonar todas las actividades gratificantes. Programar descansos y momentos que nos mantengan ilusionados y motivados mejora nuestro rendimiento.

Por ejemplo

  • Actividades placenteras que vayas a combinar con las obligaciones laborales durante semana.
  • Visitas programadas durante los días de descanso para conocer lugares nuevos.
  • Encuentros con amistades y familiares durante los fines de semana.

 5) Un nuevo punto de partida. Concéntrate en un proyecto vital que te ilusione y busca motivaciones e ilusiones claras

Experimentar que estamos ante un nuevo punto de arranque es muy positivo porque aumenta nuestra motivación y disposición para mantenernos constantes en la consecución de objetivos.

Por ejemplo:

  • Conectar nuestro presente con ilusiones que nos proyecten hacia el futuro.
  • Planifica actividades que promuevan realización personal y profesional.
  • Dividir los objetivos en pequeñas metas.

Recuerda que tener los ojos puestos en nuestra meta es fundamental para alcanzarla pero hay que saber caminar hacia ella disfrutando de todo el recorrido durante el camino. Así pues, valor y a por la rutina, que el descanso y nuevas vacaciones pueden estar a la vuelta de la esquina.

 

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