Más que coronavirus, gripe

El mundo se derrumba… o eso es al menos lo que parece a la vista de las consecuencias que está teniendo la aparición y sobreexposición -sobre todo en los medios de comnicación- del llamado coronavirus. Asumiendo que lo importante es la prevención y la adopción de algunas medidas lógicas, tampoco conviene caer en el catastrofismo. Los virus han convivido con los humanos desde que la Tierra es Tierra. Cierto es que el desconocimiento que se tiene de esta cepa en particular y la rapidez de la difusión de las noticias a través de todos los medios de comunicación provocan un alarma nada desdeñable, pero el sentido común siempre debe imperar. De hecho, otro virus como es la gripe nos visita año tras año, con efectos más dolorosos en número de defunciones. Pero, precisamente, como llega como el turrón, todos los inviernos, no nos provoca tanta alarma.

Por ello, y porque los consejos básicos para prevenir el coronavirus son ya conocidos por todos, con la ayuda de efesalud te ofrece un sencillo decálogo para prevenir y aliviar los síntomas del resfriado y la gripe:

Descansa lo máximo posible

Dormir las horas necesarias permite que el organismo recupere fuerzas, especialmente si se presenta fiebre.

Evita el frío y la humedad

Dado que estos virus prefieren las bajas temperaturas y la humedad, evita estos ambientes, así como los cambios bruscos de temperatura y las bebidas muy frías.

Lávate las manos con frecuencia

Hazlo con agua y jabón durante al menos quince segundos, poniendo especial atención a la zona entre los dedos y debajo de las uñas. También conviene limpiar las superficies de la casa con productos antibacterianos.

Incorpora vitaminas y minerales en tu dieta

Las frutas y verduras son fuente de vitaminas y minerales que ayudan a desarrollar defensas. Potenciarlas en tu alimentación te ayudará a recuperarte más rápido.

Bebe muchos líquidos

Estos ayudan a eliminar la mucosidad, previenen la deshidratación y alivian el dolor de garganta: agua, zumos y sopas no demasiado calientes. Por el contrario, deben evitarse las bebidas alcohólicas.

Deja de fumar y evitar los ambientes con humo

El tabaco irrita todavía más la garganta y las mucosas, al igual que respirar el humo de otros fumadores.

Haz gárgaras con agua caliente con limón y miel

Su acción emulgente calma el dolor de garganta. A pesar de la creencia popular, es preferible emplear agua frente a la leche con miel, ya que los lácteos pueden aumentar la mucosidad.

Recurre a soluciones salinas o vahos de eucalipto para aliviar la congestión

En el caso de niños pequeños, se recomienda el lavado nasal con suero fisiológico quince minutos antes de las comidas y antes de ir a dormir, para que puedan descansar correctamente.

Consulta al profesional sanitario y evita la automedicación

Es indispensable contar con el asesoramiento del farmacéutico o del médico a la hora de recurrir a antigripales, descongestivos o analgésicos que alivien los síntomas de estas afecciones.

Sé responsable con los antibióticos

Además de que no son efectivos contra el catarro y la gripe, ya que estos están causados por virus y no por bacterias, el hecho de utilizarlos de manera incorrecta o frecuente puede provocar que tu organismo se haga resistente a ellos

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmail